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CHILE
BENJAMÍN GALEMIRI: EDIPO ASESOR Y LOS ESPACIOS DELIRANTES Por Carola Oyarzún
El autor chileno de origen judío sefardí, Benjamín Galemiri (1957), hace una exitosa aparición en la escena santiaguina con El coordinador (1993), obra estrenada en el contexto del VIII Festival de Teatro organizado por el Instituto Chileno Norteamericano de Cultura, donde obtuvo el primer premio en cuanto a texto, dirección y diseño, en el montaje del grupo 'El bufón negro' dirigido por Alejandro Goic. Desde ese momento, una de las características que más destacó en su creación, fue la propuesta de un ascensor como el lugar de la acción para El coordinador ( esta obra fue estrenada en Buenos Aires, en marzo del 2001 por el grupo mendocino El Enko, dirigido por Juan Cristóbal. Este montaje se hizo en conjunto con Buena presencia de Víctor Winer, iniciativa motivada por los muchos temas en común de estas dos obras. Simultáneamente, se publicaron ambos textos en una edición Amaranta a cargo de Estela Matute, titulada De la cordillera al obelisco, precedida de tres estudios preliminares realizados por Fausto Alfonso, Jorge Dubatti y Carola Oyarzún). De ahí en adelante, ese rasgo el espacio- siguió su camino: El solitario (1994), se desarrolla entre una estación de trenes y una playa; Un dulce aire canalla (1995) se desenvuelve en una montaña; El seductor (1995) se mueve entre tejados, oficinas y departamentos; El amor intelectual (1996) dispone a los personajes dentro de una nave espacial. Estos y ejemplos posteriores del uso que Galemiri hace del espacio, refuerzan una concepción libre de toda regla dramática, lo cual alcanza una dinámica y teatralidad delirantes en su última obra, Edipo asesor, fenómeno explicitado en la primera acotación: "Edipo asesor, intenta batir el record de locaciones en la historia del teatro. Pido que se respete este neo concepto" (escena 2).
Edipo asesor, escrita el 2000, fue seleccionada en la VII Muestra de Dramaturgia Nacional (2001), ** organizada por la Secretaría de Comunicación y Cultura, dependiente del Ministerio Secretaría Nacional de Gobierno (desde su primera versión, La Muestra Nacional de Dramaturgia ha significado un espacio privilegiado para la creación dramática y teatral chilena. La síntesis que allí se presentan son una antesala al estreno de la obra posteriormente, lo que en un alto porcentaje ha constituido un éxito importante en la temporada teatral). Su puesta en escena resumida- se presentó en el contexto de la Muestra, el 20 de julio, junto con las otras 8 obras escogidas en este concurso. La dirección a cargo de Luis Ureta. Por ser este montaje una síntesis de la obra de Galemiri, en el presente artículo nos centraremos fundamentalmente en el texto. En un recorrido por los lugares donde se presentan los personajes, es posible anotar: palacio del rey, avión real, solarium del palacio, piscina, campo de batalla, helicóptero, estacionamiento palaciego, Mercedes Benz blindado, ducha real, harem, sala de audiencias giratoria, cocina real y sauna entre otros. Las 33 escenas que conforman Edipo asesor proponen una variedad amplia de recintos, anunciados con el máximo protagonismo a través de un lenguaje acotacional que con toda claridad y especificidad define la escena y anticipa la acción. Si la escritura dramática se caracteriza por el doble discurso, el de los personajes y el de las acotaciones (didascalias), en Galemiri este último, adquiere un rol que excede lo habitual del género, aproximándose al guión cinematográfico. Precede cada cuadro y actúa como narración al describir y diseñar la escena y también, de manera recurrente, sintetiza la acción. En más de un ejemplo, se convierte en el único discurso, sustituyendo así el de los propios personajes, quedando, entonces como única forma expresiva que da cuenta de la situación vacía de palabras y llenada de ambientación. Los distintos lugares donde se desarrolla Edipo asesor nos hacen participar de un mundo grandioso y desbordado de lujos, placeres, comodidades, artefactos y tecnología, expuesto abierta y deliberadamente a lo largo de la obra, a la manera de un juego visual donde las imágenes se suceden incesantes y delirantes, estableciendo múltiples nexos y combinatorias. De este modo, el lector se ve desafiado a organizar esas redes de significaciones al momento de leer la obra, así como el director a solucionar la concreción de lo especificado por Galemiri, en el escenario mismo. En principio, los lugares y ambientes señalados en las acotaciones que anteceden -como un enunciado aparte- en cada una de las escenas de Edipo asesor, corresponden al entorno de un acaudalado y poderoso gobernante: "Dos glamorosas y osadas asistentes reales descorren relucientes cortinas: llegada deslumbrante y luminosa del asesor Oziel en el helicóptero de la familia real a palacio. El antiguo asesor Jeremías lo recibe y lo conduce a un sauna mientras las dos deslizantes muchachas los despojan de sus atuendos". (escena 6) Los grandes formatos anunciados como: el castillo del rey, el banquete, la coronación, los súbditos ofrecen sus regalos, muerte del rey, batallas y destierros, nos remiten de manera evidente una espacialidad y teatralidad tanto del teatro clásico como del cine, medio que ha espectacularizado aún más estos formatos. Estos se revisitan en Edipo asesor y se nos aparecen sacados de su contexto original, para ser reconocidas en uno nuevo, ironizado y vaciado de contenido primario. Como un rasgo postmoderno que caracteriza su dramaturgia, Galemiri recurre a los grandes relatos incorporados a la cultura. Edipo Rey de Sófocles, es el marco para Edipo asesor, puesto que Oxiel, llamado para asesorar al rey Saúl (su padre que lo había abandonado) termina dándole muerte, previo haber seducido a la bella Judith (amante de su Saúl), para terminar ciego y televidente (errante). Así, el autor recompone y reorganiza la base de la historia de Edipo, de acuerdo a parámetros y materiales apropiados de las más diversas fuentes: la dramaturgia universal, el cine, la sociología y la jerga intelectual general, además de los contextos locales y familiares. De este modo, la intertextualidad se nos impone y apela activamente al diccionario del lector (o virtual espectador). En Edipo asesor, Benjamín Galemiri retoma los personajes judíos que transitan por mundos públicos y privados donde el poder y el sexo entretejen relaciones cargadas de humor e intriga, incesto y culpas. Asumiendo que este texto está compuesto por varios textos que se mezclan y que dialogan frontal y simultáneamente, proponemos por ahora revisar aquellos elementos del espacio que nos remiten a lo cinematográfico. Dramaturgo-cineasta, podría ser una definición para el quehacer artístico de Benjamín Galemiri, declarado por él mismo, desde siempre. La presencia del cine en su dramaturgia, se pone de manifiesto en la conformación espacial donde todo es posible y donde la espectacularidad invade el mundo dramático, "Desde una colina, como una estatua, montado en el caballo regalado por Oziel, el oprobioso rey Saúl, moribundo, observa la partida de su hijo." (escena 52) De hecho al llamar 'locaciones' a los distintos ambientes donde se mueven los personajes, se está recurriendo a una denominación tomada del séptimo arte, o también, el citar directamente el mundo del cine, "Un engominado Jeremías guía a un ciego Oziel hasta la frontera del reino, atravesando una espesa neblina que recuerda el humo de los estudios Cinecitá." (escena 48) Por otra parte, la estructura de sus obras no solo se asemeja al cine por las ilimitadas locaciones, por los lugares abiertos y panorámicos, sino también por el protagonismo del lenguaje acotacional a través del cual el autor expresa y guía su estilo cinematográfico, "Encandilados en la neblina como en un filme de Marcel Carne." (escena 50) Como se ha señalado, este discurso abre cada escena y determina el mundo dramático, alcanzando en varias escenas una total autonomía, cuando la acotación suplanta por completo la palabra de los personajes. Un ejemplo claro, es la escena 6: "En el temible y publicitado campo de batalla: Cortina roja: emerge cruento e injurioso escenario de la guerra." (escena 9) También las escenas 31 y 32 son solo acotaciones. El influjo del cine explica los espacios cambiantes, el color, el brillo y el culto a la imagen por sobre la acción. En este sentido, también la televisión aporta su propio caudal en cuanto a material visual. Son varias las escenas donde el televisor reemplaza la acción de los personajes, o hace las veces de 'imagen en la imagen', por ejemplo, en el cuadro 20: "El rey Saúl, exangüe y no por ello menos excitado, observa en la sala de televisión real, el abominable flirt sexual de Judith y Oxiel. Come pasas negras muy fuertes batidas con yogurt. A petición del rey, Jeremías avanza, retrocede, ralenta o congela las imágenes" (escena 37) Cada escena en un lugar específico da paso a otro, generando siempre la sorpresa del cambio y la acción rápida que se acerca al límite de lo imposible. Interiores y exteriores, muchos de ellos de características rimbombantes, son presentados en su mayor parte, a través de cortinas "relucientes" que refuerzan el clima espectacular de esta obra, "Se descorren cortinas: en el enorme salón de retratos familiares, su alteza flagela a una languideciente pero no por eso menos perversa Judith, la quejumbrosa." (escena 32). Así, abundan los ejemplos de extrema libertad espacial para albergar las extravagancias y los excesos de los personajes y sus motivaciones. Si el teatro es espacio y el espacio es donde unos se muestran unos a otros en escena, los referentes espaciales utilizados por Galemiri nos sacan definitivamente de lo convencional y familiar, para trasladarnos a universos altamente provocadores, que desencadenan lo inesperado e insólito, no por ello inexplicable y reconocible.
Bibliografía
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LUGAR TEATRAL |